jueves, 5 de marzo de 2015

Práctica 2.

El día 20 de febrero tuvimos nuestra segunda práctica de esta asignatura. Esta vez fue completamente diferente de la anterior, sin cámaras ni grabaciones por lo que nos sentíamos más despreocupados y con menos presión que el viernes anterior.

Esta clase trataba de los éxitos y de los fracasos a través de tres dinámicas en grupo.
Para comenzar con la clase, tuvimos que ponernos todo el grupo en un círculo y para quitar tensión Juan David nos animaba a salir al centro del círculo y así ver que no pasaba nada por estar ahí. El profesor nos asignó un número a cada uno de nosotros y él decía el número o números que tenían que salir. Primero salieron los números impares, luego los números pares y por último, los números al azar que decía. Cuando acabamos con esto, empezamos los tres talleres que preparó para nosotros.

El primer taller consistía en que ponernos parejas y realizar un juego de coordinación. Con los pulgares hacia arriba teníamos que hacer 3 movimientos, uno hacia la derecha, otro hacia el centro y otro hacia la izquierda. Cuando el movimiento que realizábamos coincidía con el de nuestra pareja debíamos celebrar el éxito chocando las manos con él, pero si no coincidía el movimiento teníamos que seguir adelante y no decaer hasta que volviéramos a celebrar el éxito. Cuando llevábamos unos minutos realizando este juego, el profesor gritó “¡cambio de pareja!” así que todos tuvimos que volver a hacer la dinámica con otra persona diferente. Este ejercicio nos pareció muy divertido y ameno y aprendimos a que a pesar de que hay fracasos, debemos seguir insistiendo hasta que nos salgan las cosas bien y no derrumbarnos.

En el siguiente taller, tenían que presentarse tres voluntarios y salir fuera de clase. Mientras éstos permanecían fuera, el profesor se ponía de acuerdo con los que estábamos en clase para, por un lado, aplaudir cuando él comentara a la persona voluntaria que había hecho algo bien y, por otro, para abuchear cuando dijera que la persona había hecho algo mal. A través de esto veríamos las reacciones que experimentarían ante una situación u otra. Cuando los tres voluntarios habían sido halagados y abucheados el profesor les preguntaba cuáles habían sido sus sentimientos.

La siguiente actividad consistía en dividirnos en grupos más pequeños y explicar qué es el trabajo social mediante una serie de situaciones, por ejemplo, dos niños jugando, un entierro, un partido de fútbol… Con esta actividad lo que se quería conseguir es que viéramos la diferencia que hay entre comunicar en según qué situaciones.

Por último, nos tuvimos que volver a poner en parejas para hacer un juego que trataba de mantener una conversación mediante preguntas. El ejercicio que parecía fácil nos costó realizarlo porque sin darte cuenta podías responder a lo que tu pareja te preguntaba.

Estos ejercicios nos parecieron muy divertidos y amenos y aprendimos que a pesar de los fracasos que todos tenemos, debemos seguir insistiendo hasta que nos salgan las cosas bien y no derrumbarnos ante las adversidades.

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